por dentro

Cómo funciona, pantalla a pantalla

Antes de registrarte, lo que más quieres saber es qué aspecto tiene esto de verdad. Aquí lo tienes: el panel donde están tus tarjetas, el editor donde las haces, el sobre que le llega a la persona que la recibe y lo que puedes ver una vez que la ha abierto.

Tus tarjetas, todas en un sitio

Cada tarjeta que haces se queda en tu panel, con su foto, su título y si ya la has enviado o no. Retoma una donde la dejaste, duplícala para el año que viene o mira cómo va la que enviaste la semana pasada. Los borradores son privados hasta que los envías, así que no hay prisa por terminar nada de una sentada.

Dos caras, como una postal de verdad

La parte delantera admite una foto, un escaneo o un PDF, y lo arrastras hasta dejarlo donde encaja. El reverso es donde escribes, en una tipografía manuscrita, con el bloque de la dirección y el sello ya colocados. Cambia de una cara a otra tantas veces como quieras: todo se guarda sobre la marcha.

Delante

Lo que le llega a quien la recibe

Recibe un enlace, no una aplicación. Al tocarlo, la pantalla se llena con un sobre de papel que se abre por la solapa y la tarjeta aparece deslizándose. Puede darle la vuelta para leer tu mensaje y volver a abrirla más tarde en el móvil, la tablet o el portátil. Sin cuenta, sin descargas, sin instalar nada.

Mira cuándo llega

Una vez enviada la tarjeta, puedes ver si se ha abierto, en cuántos dispositivos y cuándo. Es la parte que el correo de papel nunca te dio: la confirmación tranquila de que lo que hiciste llegó de verdad.

Cuánto cuesta probarlo

Tu primera tarjeta para una persona es gratis, así que puedes recorrer todo esto por tu cuenta antes de decidir nada. A partir de ahí, cada destinatario usa un crédito, los créditos no caducan y no hay ninguna suscripción funcionando de fondo.

Preguntas frecuentes

Alegra el día de alguien hoy

Sube una foto, escribe unas líneas, y tu postal está en camino. Sin suscripción ni aplicación.

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